Con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid emprenderemos en los próximos meses, en los que recibimos una mayor afluencia de turistas, una campaña contra la venta ambulante ilegal. Se trata de sensibilizar a la ciudadanía sobre los peligros de adquirir productos falsificados o robados así como sobre las consecuencias económicas y sociales que estas acciones  tienen sobre el comercio madrileño y la imagen de la ciudad.

Según un estudio de Sigma Dos encargado por la patronal CEIM, los productos más vendidos son los bolsos, que suponen un 30,4% del total, seguido de la ropa (24,5%), música (24,1%) y películas (21,8%). Los cosméticos y perfumes representan un 0,6%, que es un porcentaje significativo dentro de nuestro ámbito. La mayoría de los compradores son conscientes de que se trata de falsificaciones.

Lo que quizás no sea tan conocido por el público, es el enorme daño que hacen al comercio local, sobre todo el minorista, con un 55% de los comerciantes afectados directamente por la reducción de sus ventas, un problema que ha empeorado en los dos últimos años y que está relacionado indirectamente con el cierre de negocios.

La caída de las ventas genera, además, entre 25 y 27 millones de euros en pérdidas de ingreso por IVA y 2,5 millones en pérdidas de IRPF. Éstos son recursos que dejan de destinarse a servicios públicos (sanidad, educación, pensiones, etc.).

Las  posibles soluciones pasan, entre otras, por multar a los compradores de estos productos como ya se viene haciendo en otros países europeos, aumentar la vigilancia aduanera para impedir su entrada en España, y sobre todo, concienciar al consumidor del daño económico y laboral que supone.

Para el 65% de los madrileños el ‘top manta’ supone un problema social importante que perjudica la economía local y la imagen de Madrid, y el 51% no comparte la idea de que comprar en el top manta sea una buena obra. Más de la mitad de los ciudadanos cree que hay explotación de personas por mafias y que el problema podría evitarse con mayor presencia policial, mientras que un 45% considera que afecta a la seguridad en las calles.

Asimismo, el 80% de los comerciantes es favorable a medidas que faciliten la inserción laboral de los manteros, y de un mayor control de almacenes y aduanas para evitar la entrada de falsificaciones, según Sigma Dos.

La Dirección General de Comercio y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid ha elaborado un folleto en el que se exponen los diez principales perjuicios que supone esta actividad ilegal para consumidores y comerciantes, que reproducimos a continuación.

Para más información sobre esta campaña, podéis poneros en contacto con la Asociación por los cauces habituales, o bien consultar la página municipal  http://madridemprende.es.