El Gobierno ha aprobado el pasado 4 de febrero el Real Decreto que sube el salario mínimo a 950 euros mensuales de forma retroactiva desde el 1 de enero de 2020

Con el consenso de sindicatos y patronal, este aumento ha supuesto una  elevación del  5,5% que si se suma a la del año pasado, que fue de un 22%, supone un acumulado del 27,5% en 24 meses.

El SMI queda fijado en 31,66 euros al día o 950 euros al mes, según esté establecido por días o por meses, y se calcula sobre 14 pagas. Esto implica que la cuantía anual que percibirán los trabajadores con jornada legal completa de 40 horas no podrá ser inferior a los 13.300 euros.

Los complementos salariales no subirían, en principio. El Ministerio de Trabajo indica en su Guía laboral que en el SMI “se computa únicamente la retribución en dinero”, al quedar excluido el salario en especie. Los complementos, por otra parte, absorberían la subida, es decir, no subirían, algo que ya fue objeto de polémica cuando se acometió el anterior incremento. “El salario mínimo en cómputo anual que se tomará como término de comparación será el resultado de adicionar al salario mínimo fijado en el artículo 1 de este real decreto [950 euros anuales en 14 pagas] los devengos a que se refiere el artículo 2 [los complementos salariales], sin que en ningún caso pueda considerarse una cuantía anual inferior a 13.300 euros”. En última instancia, será la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional la que tenga que ir resolviendo las previsibles demandas que se produzcan en este sentido.

En cuanto a la base mínima de cotización, si aplicamos la misma subida que se aplica al SMI del 5,5%, se eleva hasta los 1.108 euros al mes. La nueva cuantía es el resultado de dividir el nuevo salario mínimo anual (13.300 euros) entre doce meses, que es la periodicidad con la que se pagan las cotizaciones. Estos 1.108 euros mensuales serán la base mínima de los grupos de cotización 4 (ayudantes no titulados) al 10 (peones) y también la del grupo 11 (trabajadores menores de 18 años, cualquiera que sea su categoría profesional), “cuya base mínima coincide con la del SMI o están en un intervalo próximo al SMI”, dice el texto de la memoria del Ministerio.

¿Qué análisis podemos hacer de esta medida? Entre los efectos positivos, indudablemente se trata de un gran avance social para los trabajadores que menos cobran y menos capacidad económica tienen, sobre todo en ciudades tan caras como Madrid, Barcelona o Bilbao, donde un gran porcentaje del sueldo se emplea en el pago de vivienda.

También supone que el Estado percibirá mayores ganancias por IRPF y permitirá que la Seguridad Social amplíe sus ingresos en más de 200 millones. Se espera así mismo que la economía de consumo se anime, repercutiendo el mayor gasto por hogar en la mejora de resultados del sector comercio, y  consecuentemente, también en un aumento de recaudación fiscal por IVA.

Entre los efectos negativos, puede suponer un incremento de los precios de los productos que absorberían los mayores costes de personal trasladándolos al intermediario y al consumidor final,  dificultar la creación de empleo por el alto coste que representa para el empresario, no sólo el pago de los salarios sino también el de las cuotas empresariales que se deben cotizar a la Seguridad Social, y consecuentemente, revitalizar la economía sumergida. Por último, puede producir una desmotivación en el personal más cualificado o con más antigüedad en la empresa, como ya estamos viendo en la Mesa de Negociación del Convenio de nuestro sector, puesto que los empleadores no están dispuestos a incrementar la remuneración de los otros grupos profesionales más que en el mínimo posible. Se puede dar el efecto perverso de que la dependienta que se acaba de contratar cobre más que la encargada que lleva tres años en la tienda, por ejemplo.

Esperaremos a ver la evolución de la economía, teniendo en el horizonte que la idea inicial del Gobierno era elevar el SMI a 1.000 euros mensuales. Un incremento que finalmente se moderó pero que nunca llegó a descartarse; muy al contrario, la Vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo ha anunciado que habrá más subidas pero que se harán de manera progresiva.