Si bien la pandemia ha puesto el comercio de cercanía de nuevo en el punte de mira, lo cierto es que no sabemos cómo se comportará el consumidor en un nuevo escenario en el que convivirá con el temor a un nuevo rebrote vírico y normalizará una jornada laboral, en muchos casos ya de forma permanente, desde su domicilio.

 

Por este motivo, parece más que oportuno abarcar todos los frentes de acción posibles y estudiar si nuestro negocio puede tener también una versión digital.

Como venimos repitiendo en los últimos años, el comercio electrónico es uno de los sectores que mayor crecimiento ha experimentado tanto en España como en el mundo.

No hace falta ser un experto con grandes conocimientos técnicos – existe un gran número de herramientas y guías que nos permiten crear una tienda on line de un modo fácil- ni realizar grandes inversiones iniciales, y además, periódicamente se publican ayudas al emprendimiento  por parte de los organismos públicos, de las que os informamos puntualmente desde al Asociación.

Lo que sí es necesario es conocer los aspectos legales que el ecommerce debe cumplir:

Requisitos fiscales

Para abrir un negocio on line no necesitamos cumplimentar alguno de los pesados trámites que ya realizamos cuando pusimos en marcha nuestra tienda física, como la licencia de apertura, etc., pero sí debemos comunicar a Hacienda una declaración censal informando el nuevo epígrafe del IAE (Impuesto de Actividades Económicas) de nuestra estrenada actividad complementaria y gestionar en la Seguridad Social el formulario TA.0521.

Los comercios online comparten una serie de requisitos legales como los que tiene que cumplir cualquier otro negocio que tenga un local o tienda física. Por ejemplo, emitir facturas de IVA, identificar datos básicos del  negocio u ofrecer sistemas para reclamaciones y consultas.

Pero además, necesitamos cumplir con otras normativas específicas, que detallamos a continuación:

Ley de Ordenación del Comercio Minorista (1996)

Dado que la relación entre proveedor y cliente se realizan sin la presencia física simultánea, los artículos que afectan especialmente a las tiendas virtuales son los correspondientes a las Ventas a Distancia, entre los que cabe destacar:

  1. Precio: Se deberá mostrar de forma clara e inequívoca el precio final del productoo servicio contratado antes de que se concluya la transacción y deberá ser aceptado expresamente por el consumidor.
  2. Entrega: De no indicarse en la oferta el plazo de envío del pedido, la entrega deberá realizarse en un máximo de 30 días desde la celebración del contrato.
  3. Plazo de devolución de productos: 14 días naturales. El empresario habrá de cercionarse de que el consumidor ha quedado suficientemente informado
  4. Desistimiento: Será obligatorio poner a disposición del comprador un formulario de desistimiento, común en toda Europa y que deberá ser facilitado junto con la información previa al contrato de compra. El comprador podrá desistir libremente del contrato, sin necesidad de alegar ninguna causa, dentro del plazo de 14 días contados desde la fecha de recepción del producto.
  5. Pago: El comprador ha de ser debidamente informado, hasta el último paso de la transacción o proceso de compra, de que la aceptación de la oferta obliga al pago por su parte.

Si el importe de una compra o de un servicio hubiese sido cargado fraudulenta o indebidamente utilizando el número de una tarjeta de pago, su titular podrá exigir la inmediata anulación del cargo.

El vendedor no podrá cobrar un recargo sobre el precio del producto a los consumidores o clientes por pagar mediante tarjeta de crédito o cualquier otro medio de pago una cantidad superior de lo que cuesta ofrecer esos servicios de pago.

  1. Riesgos: El empresario o vendedor será el encargado de asumir los riesgos que pudiera sufrir el producto durante el transporte hasta que sea entregado al consumidor.
  2. Sustituciones: De no hallarse disponible el bien o servicio contratado, cuando el comprador hubiera sido informado expresamente de tal posibilidad, el dueño de la web podrá suministrar sin aumento de precio un bien o servicio de características similares que tenga la misma o superior calidad.

Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y comercio electrónico LSSI (2002)

La finalidad de esta ley es la de regular la venta de productos o prestación de servicios directa (comercio electrónico), la intermediación en servicios, la publicidad online y las obligaciones para las páginas web de titularidad particular. Expone obligaciones que deben respetar las empresas en función del servicio o producto que vendan, y una serie de derechos para los consumidores.

Entre otros aspectos, la LSSI establece la obligación para los prestadores del servicio de disponer de los medios que permitan “tanto a los destinatarios del servicio como a los órganos competentes, acceder por medios electrónicos, de forma permanente, fácil, directa y gratuita”, a una serie de información general sobre el responsable de la web y las condiciones de venta, uso y contratación del servicio.

Deber de Información

Establece la necesidad de que la plataforma de ecommerce albergue en un lugar visible y accesible a cualquier usuario los datos básicos del negocio, tales como:

  • Su nombre o denominación social; domicilio; su dirección de correo electrónico y cualquier otro dato que permita establecer con él una comunicación directa y efectiva.
  • Inscripción en el Registro Mercantil o de aquel otro registro público en el que lo estuvieran.
  • En el caso de que su actividad estuviese sujeta a un régimen de autorización administrativa previa, los datos relativos a dicha autorización.
  • Si ejerce una profesión regulada deberá indicar, entre otros: colegio profesional; datos del título académico; normas profesionales aplicables al ejercicio de su profesión.
  • El número de identificación fiscal que le corresponda.
  • Si se hace referencia a precios, se facilitará información clara y exacta sobre el precio del producto o servicio, indicando si incluye o no los impuestos aplicables y, en su caso, sobre los gastos de envío.
  • Los códigos de conducta a los que, en su caso, esté adherido y la manera de consultarlos electrónicamente.

En la mayoría de las webs, esta información se encuentra localizada en el pie de página o footer bajo apartados denominados Aviso Legal y/o Condiciones de Uso.

Además, en estos apartados se suele brindar, entre otros datos:

  • Tiempo que se tarda en preparar el envío.
  • Precios del envío, que estará determinado por el tiempo y la distancia.
  • Política de devoluciones.
  • Las diferentes formas de pago y cómo se garantiza al cliente el pago seguro.
  • Explicación del proceso de compra.

Contratación online

Si realizas contratos de carácter electrónico, tendrás el  deber de facilitar al cliente, información referente al proceso de contratación electrónica, en los instantes anterior y posterior a la celebración del contrato.

Así, de forma previa, deberás incluir la siguiente información:

  • Trámites que deben seguirse para contratar “on-line”.
  • Si el documento electrónico del contrato se va a archivar y si este será accesible.
  • Medios técnicos para identificar y corregir errores en la introducción de datos.
  • Lengua o lenguas en que podrá formalizarse el contrato.
  • Condiciones generales a que, en su caso, se sujete el contrato.

De forma posterior a la formalización del contrato, deberás:

  • Confirmar que has recibido la aceptación de compra enviando un acuse de recibo mediante correo electrónico durante las 24 horas siguientes a la dirección facilitada por el usuario.

y/o

  • Confirmar que has recibido la aceptación de compra por un medio equivalente al usado en la contratación siempre que dicha confirmación pueda ser archivada por el usuario y de forma inmediata a su aceptación.

Política de cookies

Las cookies se encuentran bajo la aplicación directa de la LSSI y la normativa de protección de datos.

Las cookies son unos pequeños ficheros de texto que se almacenan en el navegador del usuario y que pueden guardar información acerca del uso del sitio por el propio usuario. Por ejemplo, información de seguimiento de las páginas que visita, tiempo medio de acceso, publicidad que sirven para facilitar que en posteriores visitas el usuario interaccione con el sitio web, para recopilar información analítica de uso, así́ como ser usadas con fines publicitarios.

No todas las cookies requieren el consentimiento del usuario, pero si nuestra web usa cookies que no están exceptuadas del cumplimiento de las obligaciones establecidas en el artículo 22.2 de la LSSI, es obligatorio informar:

  • Qué es una cookie.
  • Tipo de cookies que se instalarán al visitar la web.
  • Utilización de esas cookies, con qué fines y por quién.
  • Cuando caducan y forma de desactivarlas.
  • Información sobre transferencias a terceros países o realización de perfiles
  • Referencias sobre otras páginas donde el usuario puede conseguir más información.

Así́, el usuario cuando entra en el sitio web, además de ser informado, debe aceptar de manera explicita el uso de estas cookies antes de que sean instaladas en el equipo. Esto se realiza mediante un procedimiento que se ejecute a través de un pop-up, una landing page o visible en la cabecera o en el footer de la web.

Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (2007)

Entre los requisitos que una tienda online debe cumplir con relación la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, podemos mencionar:

  • Indicar claramente el precio final del producto o servicio antes de que finalice la transacción y deberá ser aceptado expresamente por el consumidor.
  • El plazo de devolución será como máximo de 14 días naturales.
  • Poner a disposición del usuario un formulario para poder cancelar cómodamente el pedido.
  • El dueño de la tienda online se hará responsable de los daños que sufra el producto durante el transporte hasta que sea entregado al usuario.

Protección de Datos (LOPD)

Toda tienda online, para el ejercicio de su objetivo, necesita almacenar una serie de datos personales de los clientes. Todos los datos son importantes, pero algunos están considerados especiales o sensibles.

La Ley Orgánica de Protección de Datos regula el uso de los datos personales para salvaguardar la privacidad del usuario y evitar el mal uso de los mismos. El cumplimiento de esta ley y reglamento es obligatorio por parte de quienes tengan una tienda online.

Para implantar la LOPD debemos incluir los siguientes pasos:

  • Identificación de los ficheros que contengan datos de carácter personal (empleados, clientes, proveedores, etc…).
  • Identificación del nivel de seguridad que se les aplica.
  • Identificación del Administrador del Fichero.
  • Elaboración del Documento de Seguridad.
  • Formación al Responsable del Fichero.
  • Información a los propietarios de los datos, sobre la existencia de los ficheros.
  • Inscripción de los ficheros en el Registro de la Agencia Española de Protección de Datos.
  • Elaborar una política de privacidad para nuestra empresa
  • Contar con un formulario de recolección de datos que permita el consentimiento previo y expreso.

Cabe recordar que existen diferentes niveles de protección y tratamiento de datos. En el caso de un comercio electrónico, deberemos adaptarnos al nivel básico o al intermedio en el caso de almacenar nosotros mismos la información relacionada con los datos bancarios.

En general, debemos tener en cuenta las siguientes obligaciones y buenas prácticas para estar en sintonía con esta normativa:

  • Solo se pueden mandar correos electrónicos con publicidad a clientes potenciales que lo hayan autorizado o solicitado.
  • El usuario tiene el derecho de darse de baja sin dilación indebida y de forma Por eso, en la newsletter debe aparecer un enlace donde permita al usuario cancelar la suscripción sin problemas.
  • Insertar una página de Política de Privacidad en la web.

En 2018 entró en vigor el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), adaptando la normativa española a la Comunitaria y complementando aquellos aspectos nacionales que el reglamento europeo deja en manos de cada uno de los estados miembros de la Unión Europea.

Todas estas normas que hemos enumerado pueden dar la sensación de obligaciones abrumadoras, sin embargo, obedecen a requisitos de lógica y buenas prácticas que ya todos tenemos muy interiorizados. Eso sí, como en el comercio físico, las leyes están para cumplirlas. En caso de que no se lleven a cabo podrían abrirse expedientes sancionadores, generando una multa y/o cierre del negocio.

Fuentes: Infoautónomos/ Empresa actual