Recientemente el Consejo de Ministros ha aprobado el Plan Director por un Trabajo Digno en el período 2018-2020, que abarca una serie de medidas para mejorar el empleo y evitar el fraude, persiguiendo a las empresas que incumplen la normativa laboral y de Seguridad Social por la situación económicamente insostenible y socialmente injusta que crean.

Del estudio profundo de nuestra realidad actual se desprende que uno de los problemas más graves de nuestro mercado laboral es la precariedad.

Los datos que arroja la EPA del segundo trimestre de 2019 son de un 26,36% de tasa de temporalidad y de un 14,9% de ocupados con jornada a tiempo parcial.

Este Plan nace con la intención de evitar las altas tasas de temporalidad y los abusos producidos en la utilización de la contratación a tiempo parcial.

La Inspección de Trabajo reforzará sus actuaciones inspectoras sobre estas materias con dos planes de choque: uno contra la temporalidad fraudulenta y otro contra el uso irregular de la contratación a tiempo parcial.

  • El Plan de choque contra el fraude en la contratación temporal

Tiene por objeto analizar los datos disponibles sobre los contratos temporales que se hayan podido suscribir de forma fraudulenta o con superación de los límites temporales de duración y proceder a regularizarlos.

  • El plan de choque contra la utilización irregular de la contratación a tiempo parcial

Tiene por objeto analizar los datos disponibles de los contratos a tiempo parcial en los que la jornada declarada en el contrato no se corresponda con la realmente realizada, procediéndose en su caso a la regularización tanto de la jornada como de la situación de seguridad social de los trabajadores afectados.

Estos planes se desarrollarán en dos fases: una de comunicación/requerimiento por escrito  por parte de la Inspección de Trabajo, en la que se otorga un plazo de un mes para llevar a cabo la revisión y regularización de las situaciones fraudulentas, y otra de sanción en caso de no haber llevado a cabo las actuaciones pertinentes.

Desde aquí os recordamos la importancia de llevar adecuadamente el registro de control diario de la jornada, y sobre todo, de su consolidación mensual con la comunicación y firma del trabajador para todos aquellos que tenéis empleados por vuestra cuenta.

 

Y hablando de registros, también os recordamos que el Real Decreto – Ley 6/2019, de Medidas Urgentes para la Garantía de la igualdad de Trato y de Oportunidades entre Mujeres y Hombres en el Empleo y la Ocupación, obliga a los empresarios y autónomos con empleados a llevar un registro en el que se detallen los valores medios de los salarios, los complementos salariales y las percepciones extrasalariales de sus trabajadores, distinguidos por sexo y distribuidos por grupos profesionales, categorías o puestos de trabajo que tengan el mismo valor.

El principal objetivo es lograr una mayor igualdad laboral entre trabajadores masculinos y femeninos, así como hacer efectivo el principio de igualdad de trato y oportunidades entre ambos sexos.

El documento de registro debe contar con los siguientes datos por cada trabajador: valor medio de salario, complementos salariales y complementos extrasalariales. Esta información tiene que estar dividida según los grupos profesionales de los trabajadores de la empresa, las categorías o los puestos de trabajo equivalentes distinguiendo por sexo. El objetivo es identificar si hay diferencia real entre el sueldo que perciben los hombres y las mujeres por el desempeño de un mismo puesto de trabajo.

 

Por último, hacernos eco de la actividad de la Agencia Tributaria en los últimos meses para combatir irregularidades en los sistemas de cobro y facturación y mejorar el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias, en los que está haciendo llegar cartas tanto a empresas como a autónomos en las que se informa al contribuyente que, del estudio de los movimientos de sus cuentas bancarias y en comparación con la media de las transacciones económicas del sector, se deduce que puede estar incurriendo en un riesgo fiscal.

Los datos en los que se basa el “indicio” de estar incurriendo en economía sumergida son:

 

  • Los ingresos por cobros con tarjeta. Si son mayores a lo habitual entre la competencia, pueden esconder un fraude por la posible entrada de dinero sin declarar

 

  • El flujo de cobros con dinero en efectivo. Concretamente si supera al de la referencia sectorial

En definitiva,  la Agencia Tributaria considera un indicio de fraude el que un empresario ingrese mucho menos que sus competidores, en aparente igualdad de condiciones, y si un negocio obtiene un margen de beneficio por ejemplo del 3% sobre los ingresos y la media del sector se sitúa en torno al 7% y, según los datos bancarios, cobra mediante tarjeta el 40% de su facturación mientras que la media del sector es del 65%, la AEAT inquiere que hay ingresos en efectivo que no están siendo declarados.

“Esta carta es una mera comunicación, que no debe contestar, enviar documentación, ni justificar el importe de los datos que se desprenden de sus declaraciones”, informa la Agencia.

En realidad se trata de un método intimidatorio basado en tres pasos: envío masivo de cartas informativas, posibles visitas de funcionarios a grupos más seleccionados de contribuyentes para valorar el riesgo de fraude fiscal, y en última instancia, revisión e inspección detallada  en aquellos casos en que se aprecia que, tras las cartas y las visitas, el empresario sigue manteniendo parámetros de riesgo fiscal y no ha variado sus datos de ingresos; son comprobaciones en profundidad para supuestos que Hacienda considera especialmente relevantes por su gravedad.

 

Si tenéis alguna duda o queréis realizar cualquier consulta al respecto, no dudéis en poneros en contacto con la Asociación a través de cualquiera de los cauces habituales y estaremos encantados de contestar.