Hace unos meses hablábamos de  cómo y dónde obtener las capacitaciones necesarias para ser perfumista, e inevitablemente, el nombre de Grasse aparecía como el lugar del mundo más indicado para conseguirlo. Porque en esta localidad francesa llevan más de quinientos años fabricando sueños en forma de aroma. El arte de hacer fragancias en la localidad de Grasse ha sido nombrado recientemente patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco.

El reconocimiento abarca tres ámbitos diferentes: el cultivo de plantas para perfumería; el conocimiento y la transformación de las esencias naturales; y el arte de elaborar perfumes. El cultivo de flores para hacer perfumes exige conocer diversas habilidades, que tienen su base en el conocimiento de la naturaleza (el suelo, el clima, la biología), en métodos específicos de extracción y destilación de esencias, y en las dotes imaginativas de quién manipula los extractos para crear fragancias.

Los habitantes de Grasse han hecho suyos estos conocimientos y prácticas, contribuyendo a forjar vínculos sociales y siendo una fuente de empleo importantísima en el medio rural. Esa tradición local ha propiciado que fabricantes de perfumes como Robertet, Fragonard, Galimard, Louis Vuitton, Dior o Chanel se instalen en Grasse.

La ciudad, que prácticamente está sitiada por campos de tuberosa y jazmín, llevaba 10 años luchando por obtener esta distinción.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies